En su trabajo más reciente, Klavier, Roma, 14.11.2016, Adrian Sauer nos muestra cómo una simple idea puede ser transformada en una compleja construcción estética. La ecuación tras la obra parece simple – 88 teclas, 88 imágenes. Y de hecho, son las 88 teclas de un piano vertical común las que dan a la serie fotográfica su estructura exterior. Una tecla – blanca o negra – está en el centro de cada imagen. La distancia entre la cámara y el teclado está determinada de tal manera que las teclas aparecen a tamaño real en las fotografías finales. Sin embargo, dentro de la estricta composición vertical, la lente no solo capta una tecla, sino todo su entorno, por lo cual a través de la serie, el número de teclas se ve inesperadamente multiplicado.